Seis habitaciones. El tamaño que hace posible el cuidado que los hoteles grandes no pueden dar.

Nuestas habitaciones

Pomelo tiene seis habitaciones. A esta escala, cada detalle importa y cada huésped se vuelve el centro de todo. La arquitectura mediterránea, los muros de piedra encalada, la madera y el bambú de Aníbal, las piezas de artesanía de Michoacán — todo construido con criterio, sin prisa, con la intención de que quien llegue sienta que está en un lugar hecho con cuidado real.

Afuera, cien metros de playa desierta. Y el Pacífico.

Habitaciones frente al mar

61 m² •  2 huéspedes • Cama King  • Terraza privada • Ducha interior y exterior

Ubicada a pasos de la arena y bañada por la luz natural que entra a través de sus grandes ventanales, la habitación captura la esencia del mar desde cada rincón. La terraza privada se convierte en el escenario perfecto para disfrutar de un café al amanecer o una copa al atardecer, mientras el sonido de las olas te envuelve. Cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para reflejar la simplicidad y belleza de la vida junto al mar. Las duchas interior y exterior te permiten elegir entre la intimidad o la conexión directa con el entorno. El pequeño bar equipado con cafetera y tetera añade un toque de comodidad, invitándote a disfrutar de momentos tranquilos a tu ritmo. 

Aquí, el tiempo se mide en olas, brisas y los tonos dorados del sol.

Todo lo que necesitas para relajarte


Habitaciones equipadas con:

Aire acondicionado


Vistas panorámicas frontales al océano 


Terraza privada


Ducha interior y exterior


Servicios incluidos en el precio de la habitación:


Wifi de alta velocidad


Desayuno a la carta


Pequeño bar con cafetera Nespresso y tetera Smeg


NUESTROS ESPACIOS

Pomelo nació de una construcción de los años ochenta, desarrollada originalmente por el Fonatur. Podríamos haberlo tirado todo y empezado de nuevo. No quisimos.

Los muros son de piedra natural, gruesos, encalados en blanco — los mismos de siempre, que aíslan del calor sin necesitar nada más. La estructura de madera y teja de la región también se quedó. Todo lo que podía seguir en pie, siguió. Lo que añadimos vino de manos cercanas: la carpintería artesanal, el trabajo de Aníbal con el bambú — un oficio que pocos dominan como él — y piezas de artesanía de Michoacán que dan carácter sin imponerlo.

El resultado no es un hotel diseñado para parecer auténtico. Es un espacio que lo es, porque nunca dejó de serlo.

Pomelo.

Un refugio sin prisas

Vive la esencia del Pacífico en POMELO

En Pomelo, la única regla es desconectar, sentirte libre y descubrir el verdadero lujo: el lujo de vivir en equilibrio.
Descripción