HOTEL POMELO
TRONCONES, GUERRERO

Vive Troncones

No hay itinerario obligatorio. Pero hay un Pacífico esperando, olas perfectas a veinte minutos y una costa que muy poca gente conoce todavía.

¿Qué te apetece?

  • Paseos a caballo

    Cabalgar por la orilla al atardecer, con la playa desierta y el sol poniéndose en el mar. Hay cosas que no se planean — simplemente pasan.

  • Pic Nic

    Pic Nic & Cabalgata

    Un recorrido sin prisa en la playa desierta.
    El camino te lleva hasta un picnic preparado especialmente para ti. Tiempo para pausar, nadar o simplemente no hacer nada.

  • Clases de surf

    La Saladita está a veinte minutos. Una izquierda larga, suave y consistente que surfistas de todo el mundo buscan específicamente. Para los que ya saben lo que buscan — y para los que van a descubrir que el surf puede volverse una obsesión.

  • Masajes relajantes

    Un masaje en tu habitación o en el jardín, con el sonido del mar de fondo. Sin más.

  • Clases de yoga

    Encuentra equilibrio y paz en una clase de yoga frente al mar. Respira, fluye y conéctate con la naturaleza mientras el sonido de las olas guía cada movimiento.

  • Terapias Holísticas

    Espacios pensados para bajar el ritmo y volver al cuerpo.
    Sesiones como sound bath o ceremonia de cacao que invitan a soltar, respirar y habitar el presente desde otro lugar.

Troncones,

Guerrero

Una joya escondida en el Pacífico mexicano

Troncones es ese tipo de lugar que parece resistirse al paso del tiempo. A una hora de vuelo de Ciudad de México y treinta minutos del aeropuerto de Zihuatanejo, es uno de los últimos pueblos costeros del Pacífico que no ha pagado el precio de su propia popularidad. Las playas son amplias y desiertas. Las olas son consistentes y perfectas. El ritmo es el del mar.

Totalmente conectado con las grandes ciudades con el aeropuerto de Ixtapa/Zihuatanejo a solo 40 minutos, Troncones ha sabido conservar su esencia local mientras acoge a viajeros que buscan una experiencia más íntima y conectada con la naturaleza. Aquí no hay resorts ni centros comerciales: hay olas perfectas, montañas verdes, tortugas que llegan a desovar, ballenas que cruzan frente a la costa, y un ritmo pausado que invita a respirar profundo y simplemente estar.

Troncones es para quienes buscan caminar descalzos por la playa, surfear al amanecer, practicar yoga frente al mar, comer bien, y disfrutar de la vida sin prisas. Es un destino que enamora por su sencillez, su energía especial, y su comunidad cálida y cercana.

Descubrimos Troncones en 2008 y nunca dejamos de volver. Pomelo es nuestra forma de no tener que irnos, y estamos felices de compartir su magia contigo.